Os lo advertí
El sol brillaba sobre las campas de Larrabetzu, un pequeño pueblito ubicado en la provincia de Bizkaia, donde vivía Marcos, el aizcolari más reconocido de toda la zona. Su relación con la naturaleza y todo lo que a esta le rodea era muy estrecha, debido a que nació en un caserío junto a una familia dedicada a la labor agrícola y al cuidado de animales. Un martes 13 a las 10 de la mañana, su vida dio un giro completamente inesperado. Al acercarse al gallinero que tenían sus padres junto al caserío, Marcos tuvo un pálpito inexplicable presenciando que algo no iba bien. Y no se equivocaba. La puerta del gallinero se encontraba entreabierta, balanceándose ligeramente por el viento. Marcos se apresuró a abrirla, y su presentimiento se volvió realidad: sus padres se encontraban tendidos en el suelo, sin vida. El mundo pareció detenerse un instante, y el miedo y la confusión se apoderaron de él. Alzó la vista y, para su sorpresa, encontró una hoja clava a un hacha qu...